HEINRICH BARTH (1821 – 1865)




Explorador y lingüista alemán considerado como uno de los más expertos descubridores europeos de África, ya que sus estudios académicos, capacidad de hablar y escribir el árabe con cierta facilidad, aprendizaje de lenguas africanas y su propio carácter, hicieron que documentase cuidadosamente los detalles de las culturas que llegó a conocer. Fue uno de los primeros en comprender los usos de la historia oral de los pueblos y aglutinó muchos relatos tradicionales.
Heinrich Barth nació en Hamburgo y fue educado en la Gelehrtenschule des Johanneums y en la Universidad Humboldt de Berlín, donde se graduó en 1844. Estudió bajo la dirección de expertos como Alexander von Humboldt, Leopold von Ranke, Friedrich vin Schelling y Jakob Grimm, quienes sentaron las bases de la geografía humana y la investigación histórica en el sentido moderno, como una expresión de la Ilustración.
Barth ya había visitado antes Italia y Sicília, y tenía en mente realizar un viaje a través de los países del Mediterráneo. Después de estudiar árabe en Londres, partió para su proyectado viaje en 1845. Trabajó para el Foreign Office británico en 1850.

NORTE DE ÁFRICA Y CERCANO ORIENTE
En 1845 se encontraba en Tánger y desde allí partió por tierra a través del norte de África. También viajó por Egipto, ascendiendo por el río Nilo hasta Wadi Halfa y cruzando el desierto hasta las ruinas del puerto de Berenice, en Nubia, a orillas del mar Rojo. Mientras estaba en Egipto, fue atacado y herido por un grupo de ladrones. Cruzando la península del Sinaí, atravesó Palestina, Siria, Asia Menor, Turquía y Grecia, examinando en todas partes los restos de la antigüedad.
Regresó a Berlín en 1847 y durante un tiempo fue contratado como profesor asociado en la universidad, escribiendo Viajes por los países costeros del Mediterráneo, que publicó en 1849.

SUDÁN, SAHARA Y ÁFRICA OCCIDENTAL
El gobierno británico para abrir las relaciones comerciales con los estados de África Central y el oeste de Sudán, estaba organizando una expedición para la que había sido seleccionado James Richardson, que pocos años antes había recorrido el desierto del Sahara. El embajador prusiano en Londres, Wilhelm Bunsen, alentó que en el grupo se incorporasen estudiosos y científicos, entre ellos el propio Heinrich Barth, además de Adolf Overweg, un astrónomo prusiano. La partida dejó Marsella a finales de 1849 y partió de Trípoli a principios de 1850, cruzando el desierto del Sahara con muchas penalidades.
Las muertes de Richardson (marzo de 1851) y de Overweg (septiembre de 1852), ambos de enfermedades desconocidas, dejaron solo a Barth al frente de la misión científica.
Barth fue el primer europeo en visitar el emirato de Adamawa en 1851. Cuando regresó a Trípoli en septiembre de 1855, su viaje se había extendido más allá de los 24º de latitud y los 20º de longitud, desde Trípoli, en el norte, hasta Adamawa y Camerún, en el sur, y desde el lago Chad y Bagirmi, en el este, hasta Tombuctú (septiembre de 1853), en el oeste, recorriendo unos 19.000 kilómetros.
Estudió minuciosamente la topografía, historia, civilizaciones, lenguas y los recursos de todos los países que visitó. Su éxito como explorador e historiador de África se basó tanto en su carácter paciente como en su educación académica de alto nivel.
Heinrich Barth estaba interesado en la historia y la cultura de los pueblos africanos, en lugar de las posibilidades de explotación comercial. Debido a su nivel de documentación, su diario se convirtió en una fuente inestimable para el estudio del siglo XIX del África sudanesa. Aunque no fue el primer visitante europeo que prestó atención a las tradiciones orales locales, sí fue el primero que consideró seriamente su metodología y su uso para la investigación histórica. Resultó ser el primer estudioso fiel en viajar y estudiar en el África Occidental. Otros exploradores anteriores como René Caillié, Dixon Denhalm y Hugh Clapperton no tenían sus conocimientos académicos.
Barth hablaba de forma fluida el árabe y en siete lenguas africanas, y fue capaz de investigar la historia de algunas regiones, particularmente del Imperio Songhay. Estableció estrechas relaciones con un número importante de eruditos y gobernantes africanos, desde Umar I Ibn Muhammad al-Amin, en Borne, a través de las regiones de Katsina y Sokoto hasta Tombuctú. Allí su amistad con Ahmad al-Bakkai al-Kunti le llevó a la estancia en su propia casa; también recibió la protección de al-Kunti contra un intento de apresarle.

EL RELATO DEL VIAJE
La historia de aquel viaje, con valiosos estudios sobre topografía, historia y costumbres de los países que había visitado, apareció simultáneamente en inglés y alemán con el título en inglés de Travels and Discoveries in North and Central África (Viajes y Descubrimientos en el Norte y Centro de África 1857-1858). Cinco volúmenes y más de 3.500 páginas aproximadamente. Fue considerada una de las mejores obras de su tipo en aquel momento, hasta la aparición de las Bibliographies de Charles Darwin.
Todavía se utiliza por los historiadores de África y sigue siendo un importante trabajo científico sobre las culturas africanas de la época.
Barth regresó de Gran Bretaña a Alemania, donde preparó una colección de vocabularios de lenguas de África Central, los cuales aparecieron en Gotha entre 1862 y 1866.
En 1858 emprendió otro viaje a Asia Menor y Próximo Oriente, y en 1862 llegó a visitar las provincias del Imperio Otomano en Europa.
En el año siguiente se le concedió una cátedra de geografía en la Universidad de Berlín y fue designado presidente de la Royal Geographical Society. Curiosamente, su ingreso en la Academia Prusiana de las Ciencias fue negado, ya que se afirmó que no había logrado nada de relieve para la historiografía y la lingüística. Sus colegas no entendieron plenamente sus logros, los cuales fueron ratificados posteriormente por los eruditos en el tiempo.
Heinrich Barth murió en Berlín a los 44 años de edad. Su tumba se conserva en el protestante Friedhof III der Jerusalems und Neuen Kirchengemeinde (Cementerio nº III de las congregaciones de la Iglesia de Jerusalén y la New Church) en Berlín-Kreuzberg, al sur de Hallesches Tor.